Esto era un terreno baldío yo jugaba aquí desde niña, cuando empezaron a construir la Iglesia los hermanos empezaron a predicar el evangelio y lo hacían con láminas, o sea imágenes, y venía a estudiar. Hubo malos entendidos, mi mamá ya no me dejó venir era una niña como de 8 o 10 años, me alejé de la iglesia, después de fracasos en la vida de ser madre de una niña, me separé de su papá cuando ella tenía casi 1 año. Ella era mi motivo de vida, ella tenía 6 años. Mi familia siempre ha sido católica, la Iglesia Católica a mí nunca me convenció no creía en imágenes, ni en persignarme ni rezar, creía en Cristo y en Dios.
Yo necesitaba algo que guiara a mi hija, una religión para mí, ella es lo más importante. Entonces una amiguita me invitó a venir a las manualidades, conocí a una hermana que cuando yo era niña la había conocido ya, las hermanas del Barrio me acobijaron y me invitaron a que los Elderes me dieran las charlas. Sí tarde para bautizarme, los hice sufrir pero tuve que convencerme para saber bien que esto era lo que mi hija necesitaba, sin pensar que yo también me iba a salvar, me bauticé el 30 de junio del 2000, a partir de ahí empecé a venir a conocer la iglesia. ¡Mi primer llamamiento fue de maestra de la Primaria de Barrio, dije como! si no se nada, hay que estudiar y empecé asistir con mi hija, cuando cumplió los 8 años se bautizó.