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Read Oral History #176. Available in Spanish.

Siguieron los problemas y me fui a trabajar a otra casa. Yo sabía desempeñar otros trabajos pero lo que no quería era separarme de él. La casa estaba en la colonia Petrolera con la familia Juárez. Eran gente de dinero, fueron muy amables con mi hijo, me quisieron mucho. La señora era dama voluntaria en el DIF (Desarrollo Integral de la Familia). Me contrató como cocinera. Me recomendó una amiga de la familia, me pagaba 600 pesos semanales. Estaban la recamarera y la lavandera, ellas vivían ahí. Yo me regresaba con mi hijo a mi casa, ya no tenía espacio para mí por eso me apoyó metiendo al niño a la guardería, porque ya habían pasado las inscripciones. Lo llevaba muy temprano, me dolía mucho porque se quedaba llorando. En la tarde pasaba a recogerlo. Mi hermana la más chica no estaba aquí porque se fueron a vivir a Tampico, Tamaulipas. Mi mamá me dijo que ella no se podía hacer responsable de él porque ella ya nos había criado a nosotros. Estaba contenta pero a la vez triste porque el niño como que me agarró coraje, cuando lo iba a recoger estaba enojado.

Eso fue en febrero, después vino la celebración del día del niño en abril en la Guardería del DIF. Se hizo una albercada, me dijeron que tenía que llevar ropa de baño, traje de baño, toalla, etc.


Lo llevé muy contenta, después de eso él se enfermó de la garganta y la señora Juárez me dijo que lo llevara con su doctor, era su compadre. Ellos se comunicaban por teléfono con el doctor. Después lo llevé con una doctora particular, le dieron pastillitas pero seguía igual. Lo vio el doctor y le hicieron estudios de ultrasonido en el estómago, porque en las noches le daban altas temperaturas pero en el día normal. Le pregunté al doctor que tenía y el doctor me enseñó el ultrasonido y me dijo que su vaso estaba muy inflamado de grande como un mango petacón.

Su enfermedad se llamó Tumor de Wilms. Ahí empezó mi peregrinar, la iglesia me empezó a apoyar. La hermana Carmona tenía un laboratorio y ahí le hicieron un estudio donde diagnosticaba su enfermedad pero no me querían decir qué era. Primero pedí apoyo a mi hermano y me lo negó. Me dijo que él no me podía ayudar porque sus problemas los arreglaba solo. Después fui con una tía y me dijo que tampoco me podía ayudar pero que me iba a decir dónde dirigirme por medio del gobierno. Le comenté a la hermana Josefina y el hermano Gavilla su esposo, les platiqué que fui a Villahermosa a la clínica, pero que no tenía los medio para viajar. Ellos me apoyaron mucho. Le comenté al Obispo y me acompañaron a tomar el Autobús para irme a Villahermosa